
No es que el titulo este mal escrito o yo este escribiendo cosas que los hombres no podemos negar, pero sabemos que es verdad, en los últimos años nos hemos vuelto las personas de las relaciones y si usted aun no lo cree así, déjeme decirle que aquí le daré razones para que piense que esto tiene toda la razón.
Alguien muy sabio dijo que los hombres somos más chismosos que las mujeres y no lo voy a negar, no hay hombre que no le guste el chisme y alguno que no lo quiera escuchar, pero puede que por las teorías de los hombres machos de pelo en pecho que orinamos espuma y tomamos cerveza de raíz no lo aceptemos, pero es cierto, como que los hombres ahora son las chicas de la relación.
Esto lo comencé a notar en mis primeros semestres de la universidad, cuando un viejo amigo y yo hablábamos de las relaciones, de las cartas que escribíamos para nuestras novias, el regalo de mes que les daríamos y peor aún, lo alegre que estaba cada uno por el llegar de la fecha y cuando de repente estábamos en ese día… ellas no lo recordaban…
Y no es broma, todos tenemos un Tom Hansen (500 days of summer) interno que se comporta así y que cree en el amor, cree que se puede enamorar y en las solicitudes dice soy un hombre de buenos sentimientos, sencillo, se cocinar, soy fiel y espero enamorarme, mientras que muchas chicas ahora escriben que les gusta salir a bailar el cine y los momentos casuales del tercer tipo.
Y es verdad, puede que algún hombre les pudo haber hecho tanto daño para cambiar o puede que las cosas siempre hayan sido así, que nosotros no nos hayamos dado cuenta que somos las chicas de las relaciones porque creemos que podemos enamorar a alguien, que podemos enamorarnos y que podemos llegar a ser felices con esa persona, porque así la gente no nos crea y piense que todo lo que hacemos es por sexo, se equivocan, porque donde fuera por sexo nos quedaría más simple ir al complejo acuático de la 22 y pedir un combo (en grupo hacen descuento, eso dicen…).
Pero todo esto es más simple, ya es difícil ponerse la armadura y meterse en la batalla de la conquista, arriesgando todo con un incierto pasadizo del destino donde podemos ser aceptados, rechazados o solo dejados en esperas, sin rótulos o pronombres, sin nada serio, sin compromisos pero estando allí, porque así no se fijen, si aceptamos esos juegos o esos tratos es porque queremos algo serio, así tengamos una expectativa que nos haga ver que tendremos una oportunidad con ustedes, una realidad se encargara de que somos una cifra más, un beso más, un abrazo, un gesto… un juego…
Y muchos han sufrido esos estragos, han sacrificado todo por salir corriendo, por dejado de salir con sus amigos porque la novia quiere ver una película violenta y ellos solo quieren acompañarlos, ellos ponen las fotos en todo lado, junto a enlaces y canciones mostrándole al mundo todo lo que sienten por tan solo un “Like” o “Tan bonito, tq” y hasta algunas tienen fotos con el ex en el perfil porque aseguran salir mejor, pero hay muchas cosas que no saben…
En la antigüedad se enseñaba a las chicas diferentes artes para que fueran las esposas perfectas, pero ahora los hombres aprendemos idiomas, fotografía, arte, cultura, hacemos ejercicio, mejoramos en la cocina y tratamos de ser mejores personas para ser dignos de alguna chica, por eso luchamos por nosotros mismos contra nosotros mismos para tener solo una oportunidad, esa oportunidad de oro, donde en todas las novelas que hemos visto terminan con ese “Fueron felices hasta…”; por eso somos los nuevos chicas de las relaciones, pero no nos importa porque si existe la justicia, el equilibrio y la felicidad, algún día encontraremos la indicada en el otoño luego de ese tardío y sombrío verano,